Y después de tanto tiempo, te recuerdo algo más sobre mi....
Pertenezco a dos mundos: El universo floral por el que transito hace ya mucho tiempo y el otro. En el que te invito a reflexionar si llegas hasta aquí. Aquí planteamos dudas, limitaciones, temores ocultos y tantas cosas que en el ritmo diario y vertiginoso que somos llevados o arrastrados, como prefieras y te sientes abrumada/o y precisas una ayuda para resolver...
NAMASTÊ!
"El dios que habita en mi, saluda al dios que habita en usted"
No te sientas sola, estoy aquí..
Estoy, estamos aquí. Al alcance de tu escucha…
Si por momentos te sientes abandonada, escucha mi voz que te ronda y niégate a sentir miedo.
No permitas que instantes de penumbra frenen tus sueños que dañen tus ilusiones, que persigan y tiñan
de miedo tu camino seguro. No dejes que te pase a ti y tampoco a nadie que a nuestro
alrededor viva.
Puedo hacer mi parte: no dejaré que te sientas sola, estaré ahí para
ayudarte a buscar tu voz interior, para darte aliento cuando falte y, aunque
solo pueda hacerlo con palabras te animaré a seguir, a levantarte y continuar.
Todos uniendo nuestras intenciones somos más fuertes, más poderosos.
Podemos hacer frente, a este inesperado y extraño momento que nos ha tocado
vivir.
Y si te detienes y reflexionas podrás darte cuenta que desde muy
adentro surge una fuerza desconocida, pero que siempre estuvo ahí para ponerla
de manifiesto ahora. De serenidad y confianza en ti. Que tú puedes, que todos
podemos hacerle frente a esto que no importa como se llame, pero que en un
principio nos puso de frente con esta soledad inesperada.
Estoy aquí y ahora y puedes contar conmigo. No dejaré que te sientas
sola más, no dejaré que te rindas y te abandones.. Unamos nuestras voces para
que ninguna de nosotras se vuelva a sentir abandonada.
No permitas que el vacío la inseguridad o el encierro al que todos de
diferentes formas hemos llegado, te consuma. Necesitas valor para sobrellevar y superar. Y no dudes que
lo tienes. Todos lo tenemos.
Es importante reconocer la importancia de crear vínculos protectores
con los demás. Dar también lo que no creías poseer. A veces aprendes cuando
sabes que otros están pasando por lo mismo que tú. Si asimilas que puedes proteger a otros, es muy posible que el vacío
pese menos. También que consigas una reciprocidad en los demás.
Diseña rutinas, formas de vida, que te permitan erradicar ese
sentimiento de exclusión. Deja que tu mente te muestre formas de alcanzar a
otros tu voz, tus mensajes de aliento, de esperanza. Aquello que deseas recibir
y que quizás ya lo estás recibiendo.
Rechaza tus miedos, abre tu corazón, tu mente y deja que este instante y los siguientes se
iluminen sabiendo que todos estamos unidos, viviendo lo mismo…quizás como nunca
antes había sucedido…
Que la fuerza te acompañe
Comentarios
Publicar un comentario